De qué manera accede la NSA a nuestros datos privados

By | 6 enero, 2014

Darth Vader clonesRealmente habría que decir cualquiera en vez de la NSA, porque es relativamente fácil, nos pongamos tan paranoicos como nos pongamos, y, por definición de www, no hay datos privados en internet; como mucho pueden ser ocultados bajo una clave criptográfica, pero, nada más…

Http: La mayoría de las veces, usamos conexiones http que son abiertas al mundo, literalmente, y todo su tráfico puede ser, y seguramente es, interceptado, almacenado y manipulado por alguien en algún momento sin nuestro control ni consentimiento… Puede que, incluso, con nuestro consentimiento legal; por mucho que nos empeñemos en no leer lo que firmamos, por ejemplo, al contratar una ADSL o cualquier otro servicio.

Https: Cuando usamos conexiones https la cosa es un poco más segura, pero, solo un poco, porque ya sea en nuestro ordenador o en el servidor, solo con un troyano, un tercero malicioso tendrá acceso a todo nuestro tráfico de datos sin cifrar; bien antes de ser cifrado en nuestro lado o después de ser descifrado en el otro.

Y, sino, dependemos de la fortaleza del tipo de algoritmo usado para encriptar los datos, ante los diferentes ataques a los que puede ser sometido…

Pero, en el caso de la NSA y otras agencias de nazis por el estilo, españolas un par de ellas, no necesitan descifrar los datos ad hoc, como algunos piensan, ya que solo en determinados casos necesitan saber al momento qué contiene un determinado archivo… Las cosas de palacio van despacio.

En las películas de Hollywood retratan a los empleados de estas agencias como cerebritos que pergeñan superordenadores y “superprogramas” “superinteligentes” que, en algunos casos extremos, acaban tomando conciencia propia y sojuzgando al mundo entero; los cuales son manejados por directores enloquecidos de poder que los utilizan a su antojo sin ley ni concierto.

Pero, en la mayoría de los casos solo almacenan los archivos encriptados hasta que llegue su tiempo, porque el paso del tiempo no solo ablanda la fruta en la despensa, sino que hace posible que un determinado algoritmo criptográfico pase de ser seguro a ser algo trivial…

Así que, si usted es especialmente paranoico y no quiere que sus recetas de tarta de manzana de la abuela sean saboreadas por los hombres de negro, no las ponga en internet, ni cifradas ni sin cifrar.